Estudio para capacitación de parteras tradicionales en Chocó, Colombia

March 19 2016

La partería sigue siendo una práctica tradicional ampliamente usada en los departamentos de Colombia donde las barreras de acceso a los servicios de salud hacen necesaria la atención de las gestantes en las comunidades.

En Chocó, uno de los departamentos con mayor porcentaje de población dispersa en áreas lejanas de los centros urbanos, falta de instituciones de salud, dificultades de acceso a la salud por la falta de vías, altos costos de transporte y frecuentes afectaciones a la población civil por el conflicto armado, prevalece hoy esta práctica en el 60% de los partos.

Sinergias realizó un estudio cualitativo en el área rural de Quibdó (Chocó) para comprender  las prácticas y creencias de parteros y parteras en torno a la atención en salud materna y cuidados del recién nacido. A partir de esta investigación se desarrolló una propuesta validada de capacitación, adecuada a las necesidades locales y conocimientos de los agentes de salud comunitarios.

Partería tradicional en Colombia

A pesar de los intentos del Estado colombiano por aumentar las coberturas de la atención institucional en la gestación y el parto, en el país hay registros que confirman que las parteras tradicionales atienden cerca de 30% de los partos que se presentan en las zonas urbanas marginadas y rurales.

Los parteros y parteras son los mejores aliados para salvar las vidas de mujeres y recién nacidos porque representan lazos comunitarios al comprender y compartir patrones culturales relacionados con los cuidados del embarazo, el parto y el puerperio (postparto).  Además generan una serie de prácticas que desde su cosmovisión, protegen la vida de la gestante y del recién nacido.

La evidencia demuestra que los servicios de partería de calidad, coordinados e integrados con las comunidades y el sistema de salud, pueden asegurar la continuidad de cuidados esenciales a lo largo del embarazo, parto y posparto. La atención de partería de alta calidad para mujeres contribuye a fomentar familias saludables y comunidades más productivas.

Resultados: ¿Qué piensan las parteras?

En la investigación las parteras y parteros manifestaron que han recibido poco entrenamiento por parte de las instituciones de salud y que existen enfrentamientos ocasionales con los profesionales porque no están de acuerdo con la partería tradicional y atribuyen a esta práctica las malas cifras de morbimortalidad materna y neonatal. Sin embargo, en algunas zonas trabajan de la mano.

Además el relacionamiento de la comunidad con esta práctica es satisfactoria: las parteras y parteros están en contacto con las gestantes desde el inicio del embarazo y a través de visitas observan de forma general su apariencia y estado de salud. También utilizan remedios naturales para aliviar dolores o molestias asociadas al embarazo, las escuchan con atención y las aconsejan basadas en su experiencia.

También se descubrió que los parteros con formación de auxiliares de enfermería, manejan un espectro más amplio de conocimientos en prácticas para reducir el riesgo de infecciones, fisiología del embarazo y manejo de complicaciones con medicamentos.  

Algunas recomendaciones surgidas

  • Las características diversas de las parteras frente al nivel de conocimientos, prácticas culturales y acceso a determinados recursos, complejiza la posibilidad de una estrategia educativa única y general, haciéndose necesario el apoyo de diferentes herramientas pedagógicas.
  • Se evidencian importantes vacíos en el conocimiento de las parteras, por lo cual es importante desarrollar un proceso de formación continuada para mejorar sus conocimientos.
  • Se debe elaborar material educativo de alto impacto visual, con gráficos que representen fenotipos locales para que se sientan identificadas y puedan recordar las acciones clave o decisiones relevantes a tomar frente a una emergencia.  
  • Se deben establecer alianzas para un trabajo conjunto con las instituciones de salud, potencializando el rol de las parteras como agentes clave a nivel comunitario. Asimismo se deben mejorar los sistemas de referencia y contrarreferencia para fortalecer la respuesta del sistema de salud.

Por último, aunque no menos importante, a través de esta investigación se hizo un llamado al gobierno, en cabeza del Ministerio de Salud, para que proporcione apoyo y marco político para la definición y regulación del ejercicio de la partería en Colombia, gestione la normalización de su labor a través de programas de capacitación y destine los recursos necesarios para ello.

Gracias a esta investigación, Sinergias desarrolló una experiencia piloto para fortalecer las capacidades técnicas de las parteras de Quibdó, que partió del reconocimiento de lo propio y de la adecuación de las prácticas occidentales de mayor pertinencia en este contexto.